Decidido hospital y conociendo a Consuelo

Hola! Vengo a contarte que ya tengo decidida la opción de dar a luz en otro hospital. Hace un mes estuvimos en la primera consulta para conocernos y tengo que decir que estoy encantada.
No quiero nombrar los hospitales porque hacerlo me parecería una falta de respeto a los buenos profesionales que allí trabajan y a las mujeres que han dado a luz, o van a dar, allí. Simplemente te voy hablar de los motivos por los que me decidí al cambio.

Mira esta imagen:

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No se a ti, pero a mi me transmite la paz de mi hogar en la seguridad de un hospital.
Este es uno de los paritorios que ofrece este hospital que además es IHAN (hospital amigo de los niños).
Es un hospital universitario público, de gestión privada, de la Comunidad de Madrid que abrió sus puertas en 2011. A día de hoy se han atendido mas de 7.000 partos, algunos de ellos en el agua! Este hospital ofrece a sus usuarias la posibilidad de utilizar la bañera de partos que disponen en uno de sus ocho paritorios, dos de ellos recién inaugurados.
Lo que mas me llamo la atención con respecto a mi situación, fue la variedad de alternativas para afrontar el dolor con que disponen.
Pelotas de Bobath, sacos de semillas, cintas colgantes, bañera/ducha, terapia analgésica con Entonox® (gas de la risa), walking epidural… Las posibilidades disponibles son para abordar un parto humanizado sin ninguna duda.

En la entrada anterior expliqué las razones por las que andaba buscando una alternativa a parir en el mismo lugar que hace dos años. Me he encontrado comentarios de todo tipo:
“Irás a cesárea programada, no?”, pues mira NO. Una cesárea es una cirugía mayor, con muchas consecuencias para mi y para el bebé. Que mi corazón no se pueda permitir un sobreesfuerzo no quiere decir que pueda afrontar esa pérdida de sangre tan grande.
“Y vas a cambiar de hospital ahora?”, y cuándo te parece adecuado? He ido a todos los controles en el otro hospital hasta que llego el momento de hablar del parto y prácticamente no me dejaban otra opción a la epidural. Que por si alguien no lo sabe causa hipotensión, entre otras cosas, y yo estoy en 8/4 gracias a los betabloqueantes que hacen que no viva en continua fibrilación.
“No te vas a poner epidural!?”, de verdad si la gente supiera lo que me repatea esta pregunta no me la harían. No, no soy un a mártir de la causa. No me creo mejor madre ni mucho menos una súper mujer. Mi madre parió sin epidural dos hijas preciosas, y mi abuela 4 chicos de los cuales dos de ellos fueron de parto gemelar. Solamente es que ya he tenido la experiencia de un parto largo con analgesia en la que yo no sentía nada, pero mi hijo si. Fueron muchas horas en las que yo no sufría pero el si. Después de documentarme sobre el tema he descubierto cosas que no me han gustado. Y reconozco que no me informé lo que debía en aquel momento a sabiendas, por puro miedo al dolor.

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Soy persona de leer mucho, hasta las etiquetas de la ropa me leo! Todo me causa curiosidad y no me puedo quedar sin echar un ojo a Google ante algo que me inquieta. Esta vez buscaba algo que me hiciera afrontar el dolor del parto como lo que es y no como lo que me habían contado. Alguna vez oí hablar de este libro, y así es como conocí el legado de la comadrona Consuelo Ruíz (1914-2005). Imagina a una señora bien entrada en años hablando de partos como el que habla en un mitin político. Realmente esta mujer pone los pelos de punta. O por lo menos a mi me los pone! Explica el proceso de parto tan sencillo como ir al baño. Las prisas no son buenas, y traer un hijo al mundo tiene un proceso y unos tiempos según la fisiología de cada mujer que hay que respetar. Me he aprendido cada palabra como un mantra a repetir el día del parto. Y es que el parto no duele, todo esta en el cerebro, estoy mas que programada para poder hacerlo porque soy mujer y estoy aquí para ello.
El libro El Parto sin Dolor es muy claro. Explica unos ejercicios que cualquiera puede seguir sin necesidad de acudir a clases preparto como es mi caso.

La nueva preparación, llamada “Educación Maternal”, donde además de gimnasia se enseñaba a las mujeres a parir “educadamente”, a aguantar todo lo que les hicieran, sin rechistar (…)
Este texto esta extraído del libro Parir sin Miedo, también de Consuelo Ruíz.
Para ver sus vídeos pincha aquí.

Y por último quiero decirte que no te conformes. Que un parto no es una extracción de una muela. Que la forma en que traemos a nuestros hijos al mundo los marca, y nos marca a nosotras, para toda la vida. Que dar a luz es parte de nuestra sexualidad y por tanto ha de ser respetada y tratada con amor. Que no subestimes la idea de hacer un plan de parto (ya hablaremos de esto) solo porque pienses que siempre se va hacer lo que es mejor para ti porque para ello están los sanitarios.
Decide, porque decidir te hace fuerte.

Recursos para preparar un parto sin epidural

Hoy voy a hablaros de terapias alternativas para sobrellevar el dolor del parto. Vamos, que escoger parir sin epidural y disfrutar de ello es posible. Esta decisión nos permite controlar nuestro cuerpo al máximo y participar activamente durante todo el proceso.

El dolor durante el trabajo de parto y el parto en si son unas de las cosas que mas nos preocupan acerca de tener un bebé. Es posible tener un parto con relativamente poco dolor, pero es recomendable preparar cuerpo y mente, planeando algunas estrategias para manejarlo. Perder los nervios en un momento como este nos puede llevar al caos total y a no disfrutar de la elección que hicimos. Seamos francas, parir duele, pero también es una experiencia única en la vida que con la debida preparación nos puede dejar un recuerdo hermoso (queridas endorfinas). 

Asistir a clases prenatales. Pos supuesto debemos saber que es lo que nos espera ese día. Estar al tanto de lo que es o no normal y de las etapas del parto nos ayudarán a estar mas relajadas puesto que sabemos en todo momento lo que esta pasando. Ademas en ellas aprenderás los ejercicios de respiración y relajación a poner en practica en esos momentos.

Redactar un plan de parto. Decidir todo aquello que queremos y no queremos que nos hagan a nosotras o a nuestro bebé. Tener claro como queremos que hagan o deshagan y hablarlo con la matrona que nos vaya a atender el parto nos deja mas tranquilas.

Algunos estudios dicen que las mujeres que probaron tratamientos alternativos contra los dolores del parto disminuyeron en un 30 por ciento la necesidad de recurrir a analgésicos, por lo que es interesante conocer algunas alternativas de alivio del dolor con técnicas no farmacológicas.

 

Acupuntura 

Su objetivo es restaurar la salud del paciente a través de la inserción y manipulación de agujas en el cuerpo. Existe evidencia de que la acupuntura es útil para aliviar dolores de la parte inferior de la espalda, pero hay pocos estudios acerca de su eficacia durante el parto. Estos sugieren que esta terapia puede funcionar en algunas mujeres promoviendo la relajación, aliviando parte del dolor y reduciendo la necesidad de medicación. Existen dos teorías comunes, una en la que se cree que esta técnica bloquea ciertos impulsos del dolor hacia el cerebro o estimulan la liberación de calmantes naturales del dolor llamados endorfinas. La desventaja de esta técnica es que requiere de un especialista capacitado, y pocos médicos o matronas son acupuntores. Sería interesante informarse previamente si puedes llevar a tu parto un acupuntor.

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Masaje metamórfico

Practicando la técnica metamórfica, entramos en conexión con memorias prenatales. Gracias a la psicología perinatal conocemos la importancia de este periodo en el desarrollo del ser en todos los niveles, físico, emocional, mental y espiritual. Nos aporta confianza y seguridad en nosotras mismas, liberación emocional, mental y física. A nuestro bebé le permite sentirse conectado a nosotras, acompañándole en su desarrollo y su llegada al mundo. Se ha observado como bebés que no estaban bien colocados de repente se colocaban en una posición adecuada para nacer. En partos que se retrasaban, desencadenarse por si solos. Permite tanto al bebé como a la madre estar listos para esta transición tan importante en la vida. Durante el parto aporta confianza, seguridad y relajación, factores esenciales durante el parto. Se aplica con un ligero toque a modo de caricia activando los sensores que tenemos por toda la piel.

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Hidroterapia

Podemos empezar por un baño en casa antes de salir para el hospital, cuando las contracciones aún no son tan seguidas o intensas. Colocar el chorro de agua en la parte baja de la espalda nos puede aliviar mucho y dejarnos relajadas. La sensación de estar sumergida en el agua calentita es muy agradable. Algunos hospitales disponen de bañera para el proceso de dilatación, aunque recomiendan no sumergirse si ya se rompió aguas debido al riesgo de infección.
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Reiki

Su uso es mas común en los primeros meses de embarazo. Esta técnica probó reducir la ansiedad en el 94% de las embarazadas, las náuseas en el 80%, el dolor en el 78% y mejoró el sueño en el 86%. Amplia la capacidad respiratoria y mejorar la oxigenación, aumentando la energía interna, mejorando el descanso y regularizando los patrones de sueño. Ayuda a que el parto se desarrolle con mayor naturalidad y fluidez aliviando el dolor lumbar, la circulación, miedos y ansiedades. También las mamás que han tenido cesáreas previas, muestran una menor tasa de cesáreas cuando utilizan Reiki en las últimas etapas del embarazo.

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Terapia sacro-craneal

Es un tratamiento muy preciso y suave. Trabaja sobre el “sistema cráneo-sacral” que está compuesto de unas membranas que envuelven el cerebro y la médula espinal, dentro de las cuales está el líquido cefalorraquídeo.

  • ANTES DEL PARTO. En su aplicación anterior al nacimiento se persigue, en primer lugar, equilibrar el organismo materno y prepararlo para soportar el embarazo y afrontar el parto en las mejores condiciones posibles. En segundo lugar se procura armonizar la relación madre-hijo, de modo que ambos aprendan a sentirse y a dialogar. Días antes del acontecimiento, la terapia puede ayudar al bebé a adoptar espontáneamente una posición correcta sin moverlo físicamente desde el exterior.
  • DURANTE EL PARTO. El terapeuta puede intervenir en el mismo momento del parto, ajustando las interacciones de los participantes (consultando previamente si es posible). Esta intervención tendrá lugar durante un parto de tipo natural. Aclarar que el parto natural no significa prescindir del personal sanitario ni de las prestaciones médicas. De hecho muchas matronas conocen y practican esta técnica.

 

 

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