Mastitis en primera persona

Cuando tenía 12 años tuve una mastitis, o eso me dijo la pediatra. Junto a mi pezón derecho me salió “otro” que ardía y picaba día y noche. Use una crema antibiotica durante algunos días y se abrió como cualquier granito normal. Me dejó hasta cicatriz, no os digo más!

A los 8 meses de lactancia una tarde de viernes empezó a dolerme bastante bajo una axila, curiosamente de nuevo la derecha. Creí que podría ser algún pelito obstruido en un poro y tampoco de di demasiada importancia. En la cena me sentía mal y durante la noche febril. Me fui a trabajar con escalofríos y el dolor ya se había extendido por el pecho. No tenía bolas como cuando la ingurgitación y el niño mamaba aparentemente normal. Estuve a punto de desmayarme en el mostrador de la farmacia.
No se cuanta fiebre tendría porque me encontraba tan mal que ya sólo quería ir al hospital. Cómo estaría mi cuerpo!
Ya en el hospital descubrí que el pecho tenía unas manchas amoratadas como en forma de rosetones enormes. Ahí fue cuando en serio me asusté.

El diagnóstico fue una mastitis infecciosa con 10 días de tratamiento de antibiótico y al menos 20 de prebióticos.
Este fue mi caso, pero una mastitis puede ser ocasionada por diferentes agentes. Yo no tenía ingurgitación ni grietas. Me dijeron que una bacteria se había colado por el pezón y ahí había empezado todo. Me pregunto por qué cuando vas con infección de orina te hacen un cultivo volando y en estos casos les cuesta tanto. Nunca supe que tipo de bacteria me estaba causando la mastitis, pero tuve que tomar dos antibióticos diferentes y pasar casi 10 días de fiebres con contínuas acompañadas de constante dolor.

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Algunos consejos que os pueden ayudar a superar una mastitis son:

1. Lavar el pecho con agua y jabón neutro 3 veces al día. Si hay grietas lo mejor es que les de el aire.

2. Utilizar aceite de oliva o discos de hidrogel para el pezón.

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3. Tomar vitamina C, prebióticos y alimentos fermentados nos ayudará a recomponer la flora.

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4. Nunca extender la propia leche por el pezón ya que podemos extender la infección.

5. No suspender la lactancia.

S.O.S INGURGITACIÓN

Nunca había oído esa palabra. Ni siquiera en mis casi 10 años como técnico de farmacia. Recuerdo el día en que la matrona lo comentó en las clases preparto. Nos miramos unas a otras con cara de preocupación, pero no sabíamos bien de lo que nos hablaba.

Mi subida de leche fue bastante rápida. La segunda noche en el hospital pude apreciar como mis pechos empezaban a sobresalir del camisón a pasos agigantados. Tenía calor en ellos pero mi niño chupaba con ansia y no dejaba ni gota.

La primera mañana en que mi chico volvió a sus obligaciones laborales me despierto con mucho sofoco. Yo pensaba que era porque estaba agobiada con estar sola en casa con el bebé.. Llevaba un sujetador de mi madre, ya una talla mayor a la mia, y sentía una opresión horrible. Al ir al baño me encontré con otra chica en el espejo! Cómo es posible que un par de tetas cambien tanto a una persona?! Allí estaba yo. Y era yo porque era mi cara, pero esas tetas tenían vida propia! Eran el mejor par de tetas que había visto nunca pero… no me gustaban!! Que horror, me vi espantosa. Hace algún tiempo tuve la idea de ponerme prótesis de silicona. Me dio por pensar que menos mal que no lo había hecho porque aquella tetona que me miraba por el espejo no era yo. Ayyy que ver como nos ponemos las puerperas!

Me había informado para la llegada de este momento, pero tambien es verdad que lo esperé más cercano al nacimiento de mi bebé que casi 20 días despues. Me cogió por sorpresa, sola y sin sacaleches. Intenté dar de mamar pero mi hijo cuando dijo que ya era suficiente, seguía habiendo una hinchazón importante. Mientras mi vecina bajo a quedarse con el yo me subía por las paredes pensando que iba a hacer sin extractor. Recordé que tenía uno manual que me habían dejado. Cuando tuve a mi pequeño en buenas manos me metí en la ducha.
Intente hacerlo con el sacaleches pero aquello sólo me inflamaba la aerola y me producía un dolor muy intenso.
Fueron momentos tensos con el agua templada intentando hacerme una extracción manual despues de visualizar un video rapido en YouTube.
Algo conseguí descongestionar y cuando sali de la ducha empapé una toallita en agua más tibia y me la pasé por el pecho. Seguía sintiéndome febril, pero al menos el pecho había bajado un poco más.
Nunca que me pasó algo asi se me salió la leche a chorro como había visto en los vídeos. Mis pechos se ponían como naranjas maduras pero no salía ni gota.

En base a los conocimientos que voy adquiriendo en el curso de asesoras y mi experiencia personal os dejo unos consejos para pasar este mal trago lo mejor posible.

1.No aplicar calor porque empeora el edema. Una ducha con agua templada nos puede ayudar a relajarnos y a realizar el drenaje con mayor facilidad.

2. No aplicar frío (hielo) porque se podrían obstruir los conductos.

3. Extraer la leche suficiente para descongestionar lo justo. Si sacamos en exceso conseguimos el efecto contrario y produciremos más aún.

4. Tomar algún antiinflamatorio nos puede ayudar con la molestia y la fiebre.

5. Lo ideal es que el bebé vacie el pecho por completo en las tomas.

6. Vigilar si la transferencia de leche es efectiva.

7. Mejor no utilizar sujetadores con aros o demasiado apretado.

8. Vigilar que no se formen “bolas” en el pecho y masajearlas bien antes de mamar.

9. Colocar al bebé de forma que vaya vaciando esas “bolas”. Por ejemlo, si las bolas están hacia la axila es mejor colocar al bebé en posición “balón de rugbi”.

10. Mucha paciencia.

Esta es la forma de extraer leche de forma manual. Para una emergencia nos puede servir, aunque hay quien dice que una vez que se le coge el tranquillo ya no usan sacaleches!

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